La cocina del restaurante Los Hornos, en la Illa da Toxa, necesitaba modernizar su instalación para poder seguir funcionando a un ritmo de trabajo exigente. Desde Arce Clima nos encargamos de la obra de forma global y supervisamos tanto las tareas de demolición, como de extracción de todos los elementos. Este tipo de locales deben cumplir unas normas muy rigurosas: de espacio, accesibilidad, sistemas de extracción, temperatura, etc. Por eso, una de las prioridades del proyecto era adecuar la cocina a la normativa aplicable y cumplir con todos los requisitos exigidos. Para el pavimento, se optó por una resina epoxi, muy adecuada para espacios como este por ser fácilmente lavable, entre otras características. En cuanto a la zona de manipulación, se instaló un panel frigorífico de 40 mm, un equipo de frio, puerta de vaivén de polietileno y cristales de 3+10+10+3 para separar la zona fría de la zona caliente. La turbina de la campana, ya obsoleta, fue reemplazada por una de 400ºC. También se realizó una compensación con aire exterior, así como una extinción automática de la cocina (obligatorio a partir de 50KW). Como resultado, entregamos una cocina adaptada a la normativa vigente, funcional y segura.
En pleno corazón de Barcelona, en Plaza Cataluña, recibimos el encargo de acometer la instalación electromecánica de un local comercial de tres plantas y 3.600 m2. Por estar ubicado en un emblemático edificio de los años 30, este proyecto necesitó de una instalación muy personalizada. A la hora de abordar el diseño, nos encontramos con muchos elementos arquitectónicos que debíamos respetar, incluida una cúpula acristalada protegida por Patrimonio. Otra de las singularidades de este edificio es que posee la certificación Leed Oro, es decir, se trata de una edificación ecoeficiente. Para lograr esta distinción, la instalación realizada se ajustó en todo momento a los requisitos que marca el Consejo de Edificios Sostenibles de EEUU, los cuales se basan en los más altos estándares de eficiencia energética. Así, cumplimos el objetivo de entregar una obra tan respetuosa con las particularidades arquitectónicas del propio edificio como con el medioambiente.
Cuando los plazos son cortos, el tiempo parece jugar en contra. Ese fue el principal reto de este proyecto, un local comercial de 5.000 metros cuadrados en el centro de Bilbao, cuya apertura era inminente. Pero no solo eso; en este caso, el desafío fue doble: la obra debía llevarse a cabo en un edificio histórico construido en 1907 y que cuenta con elementos centenarios protegidos por Patrimonio. Una planificación adecuada y la correcta organización de los diferentes grupos de trabajo fueron cruciales para cumplir los estrictos plazos sin disminuir la calidad. De esta forma, la mayor parte de la instalación pudo ser ejecutada en apenas dos meses, a pesar de la dificultad de aspectos como la adaptación de la red de conductos al diseño o las alturas de los falsos techos de algunas zonas. Todo ello, respetando la esencia arquitectónica del histórico edificio, patente en elementos como la escalera principal, los ocho pilares originales y las vidrieras del techo, entre otros. A la hora de emplear un método de climatización optamos por el sistema VRV con recuperación de calor. Dado el proyecto y el tamaño de la obra, este sistema se considera el idóneo por su fácil instalación y también por el gran ahorro de energía que conlleva, convirtiéndolo en un sistema eficiente y rentable para nuestro cliente.
En este proyecto abordamos la climatización, ventilación y desenfumaje de un local ubicado en uno de los centros comerciales más importantes de Copenhague. Su ubicación determinó el desarrollo y la complejidad de la obra. Tanto es así, que uno de los principales retos vino motivado por la actualización de la normativa en Dinamarca en relación con el aislamiento de conductos y tuberías: el aislamiento a utilizar debía incrementarse, lo que conllevaba una instalación más compleja si cabe. El trabajo en el sistema de desenfumaje también supuso un desafío para nuestro equipo. Un proyecto como este, con tal grado de complejidad y agentes implicados, requiere de una metodología integral de trabajo. Encontramos la respuesta a esta necesidad en la metodología BIM, la cual permite crear simulaciones en la fase de diseño y coordinar toda la información del proyecto y su relación con todos los agentes implicados en la fase de construcción. Como resultado, la utilización de esta metodología hizo posible que todas las instalaciones actuasen en consonancia, unidas para el desarrollo del proyecto en los estándares de calidad, de eficacia, productividad, cumplimiento de plazos…
Abordar una obra de esta envergadura es siempre un gran reto para todo el equipo. La megatienda de Zara en A Coruña, tiene un tamaño tal, que para poder mantener el edificio a la temperatura de confort ideal, fue necesaria la instalación de 50 máquinas que dan soporte al sistema de climatización. La clave de esta instalación de climatización estaba en conseguir que todos los elementos necesarios, entrasen sin problema en el poco espacio disponible y sin interferir en el diseño de la tienda. Además, otro punto fundamental era la configuración de los equipos, una programación errónea de uno solo de los aparatos podría influir en el mal funcionamiento de todo el local. Por último, es importante destacar el sistema de control instalado en la central desde la que se supervisa el buen funcionamiento de la instalación. Una estancia habilitada en el edificio y que permite, desde un ordenador, conocer en todo momento la temperatura de cada zona y verificar que todo va correctamente. Este punto es muy importante debido al gran número de máquinas instaladas, ya que, en caso de avería, permite saber en qué punto concreto está el problema.
¡Ups, nos has pillado! Somos los culpables de este desarrollo © Copyright 2019 Arce Clima S.L. All rights reserved

Operación cofinanciada pola Unión Europea dentro do Programa Operativo FEDER Galicia 2014-2020. Conseguir un tecido empresarial máis competitivo, unha maneira de facer Europa